Respirá como si tu vida dependiera de eso
Encontrá tu propio ritmo. Respirá con intención e intento.
Mi recomendación es siempre empezar con una respiración NATURAL, es decir, sin controlar nada: ni el ritmo, ni el tiempo, ni la velocidad. Esto no es —meditar— (que de hecho no existe el "ir a meditar", sino que la meditación es un estado que se genera... pero bueno, no es para desarrollarlo acá).
Entonces, no es —meditar—. No te pido que pongas en blanco tu mente, ni nada de eso. Solamente observá la respiración ir y venir: como si fueran las olas del mar, como si fueran las nubes que van y vienen, como si fueran las copas de los árboles al moverse con el viento.
Entrenar esta respiración natural es el verdadero SuperPoder. Probá hacer 5 minutos de eso.
Luego de esta respiración inicial, podés intentar las que vienen abajo.
Las Prácticas
Elegí tu sesión
Tu corazón te lo agradece
Tu corazón y tu respiración son mejores amigos. Cuando respirás así, con intención, los ponés a bailar en sincronía. A eso los médicos le dicen "variabilidad cardíaca"... yo le digo darte cuenta de que estás vivo.
Le bajás el cambio al estrés
¿Sabés ese modo —alerta— en el que vivimos todo el día? La respiración lenta le avisa a tu cuerpo que ya puede aflojar. El cortisol baja, y vos también.
Todo empieza a remar junto
Cuando la cabeza, el corazón y el cuerpo dejan de tirar cada uno para su lado y empiezan a remar juntos, aparece la calma de verdad. No la que te venden: la que se siente.
Cuerpo Mágico
Respirar bien es una de las magias más poderosas que tenemos: baja la presión, cuida tus arterias y no te cobra nada. Es el gimnasio más barato del mundo, y lo tenés adentro tuyo. Usalo.